19 dic. 2012

Esto no es casualidad. Esto es destino.
De lo contrario ¿que otra cosa puede ser? Tal vez me equivoque, no seria la primera vez. Tal vez es mi mente que me juega unos de juegos macabros de los que tanto le gustan. Tal vez solo me estoy engañando para ocultar la soledad.
Lo conocí (¿realmente puedo decir eso?) un día, si lo recuerdo bien era jueves, había terminado de comer y ya estaba arreglada para salir pero todavía no era la hora así que me dedique a esperar. Como es costumbre entre a esa red social tan conocida y adictiva que algunos llaman facebook y como también es costumbre no había nada interesante para hacer, en una de esas vueltas que uno hace por la hoja de inicio saltaron unas fotos en la que estaba etiquetada una chica: iba a mi colegio, un año mayor, no nos conocemos personalmente. Faltaban 20 minutos para salir así que por curiosidad (¿destino?) me puse a verlas. Eran esas típicas fotos que uno saca con amigos en una salida y como no conocía a nadie, excepto a la chica en cuestión  las iba pasando rápidamente hasta que el apareció.
Era tan lindo y tenia una sonrisa... el tipo de sonrisa que me gustan a mi: verdaderas, dulces, grandes, completamente natural y que me expresa ternura pero que refleja algo parecido a la picardia.
Nada me hizo mas feliz que ver que estaba etiquetado, podía ver su nombre con letras azules.
Por desgracia su perfil estaba bloqueado, como no lo tenia agregado no podía ver gran cosa pero si sus fotos de portada y perfil.
Es acá justo cuando la dignidad desaparece y me deja completamente sola, no nos preocupemos muchos que lo ha hecho millones de veces y en momentos peores pero me tranquiliza saber que siempre vuelve. Vi todas sus fotos, todas. Y lo peor de todo es que me gustaban, creo que las fotos de portada refleja mas lo que realmente es una persona que sus fotos de perfil, y según las suyas pude ver (¿o creí ver?) su personalidad, lo vi a el como solo pocas personas pueden hacerlo. Me gusto, en realidad fue mucho mas que eso, creo que me obsesione con el desde ese momento.
En lo que tarde en espiar todo lo posible de su perfil ya habían pasado los 20 min y mas, tuve que salir para no llegar tarde a otros asuntos.
Como tonta caminaba pensando en el, pensando en esa sonrisa de su foto, en esa mirada, y sonreía como tonta ademas. No había caminado ni una cuadra cuando el apareció. El verdadero. De carne y hueso. El real. Al principio creí que era mi mente con sus típicas bromas, que estaba viendo lo que quería ver así que trate de disimular la sorpresa y ansiedad que tenia, cabe aclarar que no lo hago muy bien que digamos. Seguí caminando y trate de no mirarlo mientras se acercaba. Le dedicaba pequeños vistazos. Estábamos a menos de dos metros, el cruce era inevitable, procure no mirarlo, no sonreír. Pero quería verlo, era el, hermoso como en sus fotos. En el momento en el que nuestros hombros estaban en una linea recta no resistí y lo mire, era hermoso, y me estaba mirando.
Luego seguí caminando deseando que ese momento no hubiera terminado, al llegar a la esquina me di la vuelta para verlo por ultima vez... pero ya no estaba. Se había ido.
 Y nunca mas lo vi otra vez.

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