18 nov. 2015

Tuve un sueño

Escribo para no olvidar.



Vamos a tratar de exprimir hasta el máximo recuerdo que puedo llegar a tener sobre el sueño que tuve esta noche. Sepan disculpar si algunos datos o descripciones no son verdaderas, seguramente mi mente las debe haber borrado por alguna razón. Ademas no tengo control en este lugar que llaman el terreno de lo onírico. Es así:
Me encontraba en una especia de clase. Un aula con bancos y sillas, no muy grande como si fuera de primaria o secundaria. Estaba muy bien iluminada, el inmobiliario era nuevo. Se respiraba un aire fresco y limpio. De todo el contexto lo único negro era yo, sentada en un banco deprimida. Recuerdo estar muy triste por diversos motivos los cuales en este momento no puedo precisar. Que estaba sola, que nadie me quería, que no iba a lograr nada en la vida, que nadie nunca me iba a querer y que moriría en soledad. No recuerdo haber llorado o demás, solo esa sensación de profundo pesar, que se veía resaltada por la felicidad de las pocas personas que se encontraban conmigo en ese lugar. 
En un momento dado una señora me llama. ¿Estaba ella ahí antes? No lo se. No recuerdo haber prestado atención de su presencia. 
Era una señora vieja, gorda, con las manos grandes y duras de tanto trabajar. Su rostro tampoco era muy agraciado que digamos, mas bien sus arrugas parecían reflejar todos sus años de costosos trabajos y momentos de dolor. 
Me llamó, yo sin mucho animo me dirigí hacia ella. Me dijo que no había razón de estar triste, yo le dije que ella no sabia de lo que estaba hablando y que por qué decía una cosa así si nadie sabe lo que puedo venir en el futuro. Ella me dijo que lo sabia y que me lo mostraría. A continuación agarro mis manos y me las coloco en mi rostro tapando por completo. En ese momento sucesivas imagines atravesaron en mi mente, imágenes del futuro y de todos los momentos felices que tendría. Momentos de profundo amor, ya no me sentiría sola en el mundo, estaría acompaña.
Muchos mas que las imágenes en si, lo que me impresiono fue la sensación que tuve. Un peso enorme se fue de mis hombros, y la esperanza volvió a nacer. Llore de felicidad.
Y el sueño termino.

10 nov. 2015

I asked for very little from life, and even this little was denied me. A nearby field, a ray of sunlight, a little bit of calm along with a bit of bread, not to feel oppressed by the knowledge that I exist, not to demand anything from others, and not to have others demand anything from me - this was denied me, like the spare change we might deny a beggar not because we're mean-hearted but because we don't feel like unbuttoning our coat.