25 jul. 2013

Porque te tengo y no
 porque te pienso
 porque la noche está de ojos abiertos
 porque la noche pasa y digo amor
 porque has venido a recoger tu imagen
 y eres mejor que todas tus imágenes 
porque eres linda desde el pie hasta el alma
 porque eres buena desde el alma a mí 
porque te escondes dulce en el orgullo pequeña y dulce corazón coraza 
porque eres mía
 porque no eres mía 
porque te miro y muero 
y peor que muero si no te miro amor 
si no te miro 
 porque tú siempre existes dondequiera
 pero existes mejor donde te quiero
 porque tu boca es sangre y tienes frío 
tengo que amarte amor 
tengo que amarte
 aunque esta herida duela como dos 
aunque te busque y no te encuentre
 y aunque la noche pase
 y yo te tenga y no.
No era mediodía todavía pero el reloj de acercaba peligrosamente amenazando con los movimientos de las manecillas. Pensé que el tiempo estaba avanzando demasiado rápido pero no lo suficiente, si seguía así significaba que solo me quedaba menos de una hora de vida, o mejor dicho de felicidad, de una existencia cuerda pero la llegada de esa hora se estaba haciendo esperar. Era una muerte lenta y dolorosa la que estaba sufriendo, podía ver y sentir como mi esperanza empezaba a fallecer. El dolor seria insoportable ya lo estaba viniendo venir. Se acercaba directamente a la mesa en donde me encontraba sentado tomando un café. Caminaba directo a mi, no vacilaba pero sin embargo se tomaba todo su tiempo. Tal vez se detenía a hablar con unas cuantas personas en la entrada pero siempre dirigiéndome la mirada como si telepaticamente dijera: "No te preocupes no me he olvidado de ti". Como deseo que se dejara de rodeos y viniera de una vez. La espera es lo peor. Estoy sentado sin moverme porque no hay ningún lugar al cual escapar, no hay nada que pudiera hacer para evitar esto que me estaba por ocurrir. Era la impotencia ante la muerte lo que me estaba exasperando deseando más estar muerto que esta dura agonía. No podía creer en la situación en la que me encontraba, sin poder actuar o decidir. Saber que todo lo que se me pudiera llegar a ocurrir no iba a servir de la nada. No iba a poder escapar de esta, mi cuerpo lo sabia y lo aceptaba por eso no manifestaba ningún signo de nerviosismo en el exterior pero en el interior... Ay si alguien pudiera ver en el estado mental en el que me encontraba! Hubiera sido el objeto de la mas grandes de las lastimas. En ese momento el dolor se había deshecho de las personas con las que anteriormente estaba conversando y volvió a su recorrido hacia mi mesa. No pude apartar mis ojos de los suyos como si fuera el más grande de los masoquistas, lo vi recorrer las demás mesas hasta llegar a la mía, tomar una silla y sentarse en ella. Encendió un cigarrillo y con un gesto me ofreció uno. Me dije a mi mismo "¿por qué no? ya que estamos" y lo acepte gentilmente. Tomo un encendedor del bolsillo de su traje, uno muy peculiar debo decir, encendió el suyo y luego el mio. Ambos aspiramos el dulce humo hasta llenar nuestros pulmones y luego exhalamos a la par, una nube de humo nos cubrió por completo hasta me pareció ver imagines en ella. Nos quedamos así, sentados uno alado del otro, fumando y mirando el reloj que marcaba las menos cuarto. Él hizo una pequeña muestra de orgullo y de satisfacción lo que me hizo pensar de nuevo en mi agonía. Si ella no aparecía dentro de quince minutos todo estaba acabado, para mi claro esta. Porque si algo era claro era que yo seria el único perjudicado de esta situación. Después de todo yo era el enamorado ¿no?

15 jul. 2013

“No traigan más una puta por acá”, les digo a mis pocos amigos, ” me voy a enamorar de una”.
Hay cosas peores que estar solo pero a menudo toma décadas darse cuenta de ello y más a menudo cuando esto ocurre es demasiado tarde y no hay nada peor que un demasiado tarde