También ocurre que tanto si uno cae en un pequeño estanque como en un inmenso piélago, no menos se verá precisado a nadar.
3 jun 2014
1 mar 2014
¿Sabes? Creo que nunca podre tener suficiente de ti. Siempre necesitare más y más: Besos más largos, miradas más profundas y palabras que llenen el alma, que la colmen de sentimientos hasta reventar. Me pregunto, amor, si estas preparada, si podrás aguantar tanto amor o si tus huesos se quebraran bajo él, si un día cansada de soportar tantas cosas, te iras de mi amor para siempre
¿Qué será de mi?
26 oct 2013
No hay nada que decir sobre una muerte injusta, nada en absoluto.
De la rama de un olivo había suspendida una pequeña crisálida de color esmeralda.
Mañana ella será una preciosa mariposa liberada de su capullo.
El árbol se alegraba de ver crecer a su crisálida, pero en secreto habría preferido conservarla algunos años más, con tal de que se acordara de mi la habría protegido del viento, la habría salvado de las hormigas.
Mañana, sin embargo, ella le abandonaría para afrontar sola los depredadores y la intemperie.
Aquella noche un gran incendio asoló el bosque y la crisálida nunca se convirtió en mariposa.
Por la mañana, apagado el incendio, el árbol aun se mantenía en pie pero con el corazón carbonizado, corroído por las llamas, corroído por el luto.
Desde entonces, cuando un pájaro se posa en el olivo, el árbol le habla de la crisálida que nunca despertó, la imagina con las alas desplegadas, ondeando en el azul del cielo azul, ebria de azúcar y de libertad, testigo privilegiada de nuestras historias de amor.
Profesor Lazhar (2011)
27 sept 2013
22 ago 2013
“Yo no pido mucho, sólo necesito un alma para que me reconforte, una persona que esté aquí y qué entienda mis manías, que aprenda a sobrellevar lo más indómito de mi carácter y que bien sepa que algunas aveces, a ciertas horas y en ciertos momentos, me transformo en lo que tanto llegue a odiar.”
— Alejandro Esparza - Demonios
17 ago 2013
25 jul 2013
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase
y yo te tenga
y no.
No era mediodía todavía pero el reloj de acercaba peligrosamente amenazando con los movimientos de las manecillas. Pensé que el tiempo estaba avanzando demasiado rápido pero no lo suficiente, si seguía así significaba que solo me quedaba menos de una hora de vida, o mejor dicho de felicidad, de una existencia cuerda pero la llegada de esa hora se estaba haciendo esperar. Era una muerte lenta y dolorosa la que estaba sufriendo, podía ver y sentir como mi esperanza empezaba a fallecer. El dolor seria insoportable ya lo estaba viniendo venir. Se acercaba directamente a la mesa en donde me encontraba sentado tomando un café. Caminaba directo a mi, no vacilaba pero sin embargo se tomaba todo su tiempo. Tal vez se detenía a hablar con unas cuantas personas en la entrada pero siempre dirigiéndome la mirada como si telepaticamente dijera: "No te preocupes no me he olvidado de ti". Como deseo que se dejara de rodeos y viniera de una vez. La espera es lo peor. Estoy sentado sin moverme porque no hay ningún lugar al cual escapar, no hay nada que pudiera hacer para evitar esto que me estaba por ocurrir. Era la impotencia ante la muerte lo que me estaba exasperando deseando más estar muerto que esta dura agonía. No podía creer en la situación en la que me encontraba, sin poder actuar o decidir. Saber que todo lo que se me pudiera llegar a ocurrir no iba a servir de la nada. No iba a poder escapar de esta, mi cuerpo lo sabia y lo aceptaba por eso no manifestaba ningún signo de nerviosismo en el exterior pero en el interior... Ay si alguien pudiera ver en el estado mental en el que me encontraba! Hubiera sido el objeto de la mas grandes de las lastimas. En ese momento el dolor se había deshecho de las personas con las que anteriormente estaba conversando y volvió a su recorrido hacia mi mesa. No pude apartar mis ojos de los suyos como si fuera el más grande de los masoquistas, lo vi recorrer las demás mesas hasta llegar a la mía, tomar una silla y sentarse en ella. Encendió un cigarrillo y con un gesto me ofreció uno. Me dije a mi mismo "¿por qué no? ya que estamos" y lo acepte gentilmente. Tomo un encendedor del bolsillo de su traje, uno muy peculiar debo decir, encendió el suyo y luego el mio. Ambos aspiramos el dulce humo hasta llenar nuestros pulmones y luego exhalamos a la par, una nube de humo nos cubrió por completo hasta me pareció ver imagines en ella. Nos quedamos así, sentados uno alado del otro, fumando y mirando el reloj que marcaba las menos cuarto. Él hizo una pequeña muestra de orgullo y de satisfacción lo que me hizo pensar de nuevo en mi agonía. Si ella no aparecía dentro de quince minutos todo estaba acabado, para mi claro esta. Porque si algo era claro era que yo seria el único perjudicado de esta situación. Después de todo yo era el enamorado ¿no?
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